Horacio Quiroga nació en Salto (Uruguay) el 31 de diciembre de 1879, y murió en Buenos Aires el 19 de febrero de 1937. Influenciado por D´Annunzio, Rudyard Kipling, Joseph Conrad, y el norteamericano Edgar Allan Poe, inició sus actividades de escritor con un libro de versos, Los arrecifes de coral. En 1901, se trasladó a la Argentina donde transcurrió el resto de su vida. Durante muchos años vivió el territorio de Misiones, cuya naturaleza exuberante le inspiró buena parte de su obra. Cuentos de la selva, es el mejor ejemplo. Quiroga es considerado como el maestro del cuento, por la atmósfera de alucinación, crimen, locura y estados delirantes que pueblan sus narraciones. En 1908 publicó su novela Historia de un amor turbio, y al año siguiente se instaló con su joven esposa en una finca precaria en sus tierras misioneras, desempeñando el cargo de Juez de paz y oficial del Registro Civil de San Ignacio. Después de sucesivos fracasos matrimoniales, en 1936 un doctor le diagnosticó cáncer de estómago. Quiroga no dijo ni una palabra. Salió a dar una vuelta por la ciudad y esa misma medianoche se suicidó con cianuro.